1° de Mayo en La Convención: tradición, lucha e historia viva
En la Convención, el 1.° de mayo, no es solo una fecha: es
memoria, organización y lucha. En ese contexto, conversamos con Yanet
Valenzuela, secretaria general de la Federación Provincial de Trabajadores de
la Convención y Lares (FEPCACYL) y presidenta del Comité Central de Lucha por
el Desarrollo de la Provincia de la Convención.
Yanet…su provincia de la
Convención ha sido una de las pocas en la región Cusco que, durante el proceso
electoral de primera vuelta, pudo salir a las calles para poner en agenda sus
demandas y exigir al gobierno nacional y regional que los escuchen. ¿Qué
urgencias impulsaron esas medidas de lucha?
Prácticamente desde el año pasado comenzamos un trabajo
dirigencial, primeramente, reorganizando las organizaciones sociales en
especial la que represento, y desde enero de este año retomamos ese proceso con
mayor fuerza, justamente por demandas a las que el gobierno no ha prestado
atención.
Los problemas en la provincia de la Convención son muy agudos, y
se agravaron aún más desde el primero de marzo, cuando ocurrió un hecho que
puso en debate las debilidades del Estado: el derrame de gas en nuestro
distrito de Megantoni. Ese incidente impulsó la lucha con mayor
fuerza, porque evidenció una contradicción inaceptable: llevamos tiempo
exigiendo la continuidad del Gasoducto Sur Peruano, y el distrito de Megantoni
donde se extrae el recurso que genera cerca del 56 % de la energía del país no
se ve beneficiado por ese mismo recurso. La razón es simple: las adendas
firmadas responden a intereses particulares, no a los de la población. Este
proceso electoral no fue motivo para postergar nuestras jornadas de lucha; al
contrario, las reforzó.
¿Y cómo percibe la situación
económica de la mayoría de la población frente al discurso oficial de
estabilidad y crecimiento?
Los medios de comunicación nos dicen que hay estabilidad económica
y crecimiento. ¿De verdad? ¿Para quién? Ese crecimiento beneficia apenas al
cinco por ciento: las grandes empresas que se han enriquecido. El noventa y
cinco por ciento restante ha visto reducida su capacidad de generar ingresos y
de ofrecer mejor calidad de vida a sus familias, especialmente en el interior
del país.
Frente a la segunda vuelta entre
Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, ¿cuál debería ser la agenda irrenunciable que
el Cusco ponga sobre la mesa?
Nos encontramos ante un escenario difícil. Si gana el señor
Sánchez, le ocurrirá algo peor que a Pedro Castillo: no le van a permitir
gobernar. Y si gana la señora Keiko, con la amplia mayoría que tendría en el
Congreso, ese respaldo estaría orientado a continuar y profundizar la
privatización de nuestros recursos. Tengo entendido que dentro de su programa
está el gasoducto costero, lo cual iría directamente en contra de los intereses
de toda la Macro Región Sur.
El proyecto del Gasoducto Sur Peruano es integral. La famosa
masificación de las siete regiones que impulsan los gobiernos regionales no es
más que migajas: solo reemplaza el GLP por gas natural a domicilio. Lo que
necesitamos es energía para industrializarnos. Nos preguntamos… ¿Qué vamos a
producir a partir del gas natural? Nuestro país es el primer importador de
fertilizantes derivados del gas, cuando perfectamente podría fabricarlos aquí.
El proyecto integral contempla, por ejemplo, la instalación de una planta
petroquímica intermedia en Cachimayo, que ya tiene terreno asignado. Cuando eso
se concrete, la agricultura en nuestra región y en todo el país será
beneficiada. Eso es irrenunciable; no lo vamos a abandonar.
¿Por qué esta demanda del
Gasoducto Sur Peruano es tan estratégica para la región y, al mismo tiempo, tan
difícil de concretar?
Porque mientras el Estado habla de crecimiento y estabilidad, los
territorios que producen los recursos siguen sin beneficiarse de ellos. Las
adendas y los acuerdos se firman a espaldas de la población. El proyecto
integral no es un capricho regional: es una necesidad estratégica para la
industrialización y el desarrollo soberano del país. El problema es que hay
intereses económicos muy poderosos que prefieren seguir exportando el gas sin
transformarlo aquí.
En medio de la crisis política que
atraviesa el país. ¿Qué papel deberían asumir hoy las organizaciones sociales y
sindicales del Cusco?
Lo primero es mantenernos vigentes y asumir una gran
responsabilidad, porque se ha dejado mucho de lado la educación política. Hoy
vivimos dentro de un sistema que no es el que necesitamos, y en el que no
tenemos soberanía económica: si no consumes lo que el mercado te impone, se te
castiga. Nos falta construir una educación que le haga entender a toda la
población que la llamada estabilidad económica que supuestamente tenemos hoy no
es lo que parece: es esclavitud. La estabilidad económica real se sentiría en
la calidad de vida cotidiana de las mayorías, y eso todavía no ocurre.
Este 1. ° de mayo llega en un
contexto complejo. ¿Qué deberían recordar, defender y exigir hoy las
trabajadoras y los trabajadores de la región?
En la provincia de la Convención habrá una movilización, en
memoria de los mártires de Chicago y las agendas mencionadas antes. Además, la
Federación de Trabajadores de la Provincia de la Convención, conmemora su 53°,
aniversario.
La organización fue fundada
un 1° de mayo de 1973, en Quillabamba. En aquel entonces diversos sindicatos
entre ellos, el del Mercado Modelo…los pequeños comerciantes, el SUTEP, Construcción
Civil, los Tricicleros (hoy desaparecidos) y los Trabajadores Municipales entre
otros, se unieron en una jornada de lucha para dar origen a la Federación
Provincial de Trabajadores de la Convención y Lares.
Hoy contamos con el Comité Central de Lucha, presidido por la
Federación de Trabajadores. Este año me corresponde conducirlo junto al
compañero Roger Sarmiento, secretario general de la Federación de Campesinos,
como copresidente. Nos acompañan la Asociación de Profesionales, el Colegio de
Abogados, el de Ingenieros, el de Periodistas y otras organizaciones que se han
sumado y fortalecido el proceso.
El primero de mayo es un día para reafirmar nuestro compromiso: honrar a los dirigentes que entregaron su juventud y su esfuerzo en las jornadas de lucha pasadas, y recordar que los derechos que hoy tenemos en la provincia de la Convención no nos los regaló el gobierno central: tuvieron que arrancarse con organización y movilización. Por eso seguimos en pie, seguimos planteando nuevas demandas. Tenemos que reafirmar ese compromiso como organizaciones sociales y como dirigentes.
Por:
Justo Chilo Luna


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